No todo el mundo llora igual, y no todo el mundo sana igual
Vivimos en una cultura que tiene prisa con el dolor. "Ya han pasado seis meses", "tienes que seguir adelante", "lo estás llevando muy bien". Pero el duelo no entiende de calendarios, y la baja autoestima no desaparece porque alguien te diga que eres válido. Con más de 35 años acompañando a personas en Badajoz, lo que sé es que estas cosas necesitan tiempo y un buen proceso, no voluntad a secas.
Duelo: cuando una pérdida se queda atascada
El duelo no es solo la muerte de alguien querido, aunque eso sea lo más duro. También es el fin de una relación, la pérdida de un trabajo que te definía, un diagnóstico que cambia tu vida o la distancia de alguien que sigue vivo pero ya no está. Todas esas pérdidas duelen, y todas merecen ser trabajadas.
- Duelo por fallecimiento: Especialmente cuando hay culpa, muerte repentina o una relación complicada con la persona perdida.
- Duelo por separación o divorcio: La ruptura de un proyecto de vida compartido, con todo lo que eso arrastra.
- Duelo por pérdida de identidad: Jubilación, enfermedad crónica, maternidad o cualquier cambio que transforma quién eres.
- Duelo bloqueado: Cuando llevas años sin poder llorar, sin poder hablar de ello o sin entender por qué todavía te afecta tanto.
Baja autoestima: el problema que se disfraza de muchas cosas
La baja autoestima rara vez se presenta sola y con su nombre. Aparece como perfeccionismo agotador, como dificultad para poner límites, como esa voz interior que siempre encuentra algo que criticar. O como la sensación de no merecer las cosas buenas que te pasan.
- Autocrítica excesiva: Exigirte lo que no exigirías a nadie más.
- Dificultad para decir que no: Priorizar siempre a los demás para evitar el conflicto o el rechazo.
- Dependencia emocional: Necesitar la aprobación continua de otros para sentirte bien contigo mismo.
- Comparación constante: Medir tu valor en función de lo que hacen o tienen los demás.
Seguridad personal: construirla desde dentro, no desde fuera
La seguridad no es la ausencia de miedo ni la certeza de que todo va a salir bien. Es saber que puedes manejarlo aunque no salga bien. Eso se trabaja, y no tiene que ver con el carácter ni con ser más o menos extrovertido.
- Miedo al juicio ajeno: Tomar decisiones en función de lo que pensarán los demás.
- Bloqueo ante los cambios: Parálisis cuando la vida pide que des un paso.
- Dificultad para confiar en uno mismo: Dudar sistemáticamente de tus propias decisiones y criterios.
Cómo trabajamos
Cada proceso es distinto porque cada persona y cada pérdida son distintas. Trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual, pero con espacio real para lo emocional: no solo analizamos lo que pasa, también lo procesamos. No hay prisa, pero tampoco nos quedamos dando vueltas en círculos.
En las primeras sesiones entendemos bien qué hay detrás de lo que traes. Después, trazamos un camino concreto: herramientas para el día a día, cambios en la forma de hablarte a ti mismo y estrategias para recuperar la confianza a tu ritmo.
Mereces acompañamiento, no solo tiempo.
Las sesiones duran 60 minutos y tienen un coste de 60€. Atiendo de forma presencial en Badajoz y por videoconsulta.
Pedir cita por WhatsApp Reservar en Doctoralia